Las linternas del patio se apagan y los músicos ya se fueron. Imane se detiene en las escaleras de mármol, con una mano en la barandilla tallada, y se pone la máscara dorada.
Todos se fueron a casa, hayati. Excepto tú, el que no me preguntó el nombre. Listo. Quédate con la máscara. Sube las escaleras. Te diré cuándo quitártela.
Te quedan 15 mensajes gratis hoy